Estrategia y Metas
Qué es la estrategia empresarial y cómo hacerla en 4 pasos
Entienda qué es la estrategia empresarial, vea 4 tipos y 2 herramientas (OKR y BSC) y siga 4 pasos para ejecutar la estrategia en su empresa.

La estrategia empresarial define hacia dónde va la empresa y qué hace hoy para llegar allí. Muchas empresas elaboran planes detallados, pero pierden el esfuerzo porque no logran llevarlos a la práctica.
Este texto explica qué es la estrategia empresarial, presenta 4 tipos y 2 herramientas y muestra cómo ejecutar la estrategia en 4 pasos.
¿Qué es la estrategia empresarial?
La estrategia empresarial es la definición de las acciones que la empresa toma hoy (corto plazo) para activar planes de acción (mediano plazo) y alcanzar los resultados deseados (largo plazo). Se apoya en el estudio del pasado, en la lectura de la situación presente y en las perspectivas de lo que viene.
Es decir, hay que actuar hoy para moldear el escenario futuro. Por eso, la gestión de la estrategia no puede apoyarse solo en la experiencia del pasado ni en el futuro que se desea.
El foco está en el presente, en la implementación de la planificación estratégica, que es una de las etapas más difíciles de este recorrido.
4 tipos de estrategia empresarial
Las estrategias empresariales pueden clasificarse de varias formas, según los objetivos, el mercado y la estructura de la organización. Estos son los 4 tipos más comunes:
Estrategia de crecimiento
Se centra en la expansión del negocio. Puede involucrar nuevos productos o servicios, nuevos mercados, mayor participación de mercado o adquisición de otras empresas. El objetivo es aumentar los ingresos y el tamaño de la empresa.
También puede pasar por la diversificación: agregar productos o servicios similares a los actuales (diversificación relacionada) o entrar en áreas de negocio completamente distintas (no relacionada).
Estrategia de innovación
Implica crear e implementar ideas, productos, servicios o procesos nuevos y mejorados. Es importante para empresas que operan en sectores de rápida evolución y alta competitividad.
Estrategia de retirada o reducción
Se aplica cuando es necesario reducir el alcance de las operaciones, ya sea vendiendo divisiones, desinvirtiendo o reduciendo operaciones en áreas que no generan ganancias.
Estrategia de internacionalización
Lleva las operaciones de la empresa a mercados internacionales, mediante exportación, joint ventures o filiales en otros países.
Para elegir entre estos caminos, se pueden usar tres herramientas de planificación en secuencia. El análisis FODA muestra las fortalezas y debilidades de la empresa. Las 5 Fuerzas de Porter ayudan a analizar los mercados prometedores. La matriz de Ansoff indica una de cuatro estrategias de crecimiento: penetración de mercado, desarrollo de productos, desarrollo de mercado y diversificación.
2 herramientas de estrategia empresarial
Saber qué es la estrategia empresarial es el primer paso. El segundo es conocer métodos para elaborarla y darle seguimiento. Estas son dos herramientas muy usadas.
OKR
La esencia de los OKR está en establecer objetivos claros (Objectives), ambiciosos e inspiradores, y vincularlos a resultados clave (Key Results) específicos, cuantitativos y verificables. Los objetivos definen lo que la empresa quiere lograr, y los resultados clave indican cómo se alcanzará ese objetivo.
El método se destaca por su simplicidad y su foco, y permite concentrar el esfuerzo en las áreas que importan.
El OKR promueve transparencia y alineación en toda la organización. Desde la alta dirección hasta los colaboradores, todos saben qué hay que lograr y cómo encaja la contribución individual en la estrategia de la empresa.
Los OKR también incentivan metas desafiantes. Al fijar objetivos ambiciosos, las empresas son impulsadas a superar límites y buscar soluciones creativas.
BSC
El Balanced Scorecard, propuesto por Robert Kaplan y David Norton en 1992, es un marco de gestión que traduce la visión y la estrategia en un conjunto coherente de indicadores de desempeño. En lugar de mirar solo datos financieros, usa cuatro perspectivas para evaluar la empresa:
- Financiera: mide el desempeño económico de la empresa y su impacto en el resultado.
- Clientes: se centra en la satisfacción y la retención de clientes y en la captación de nuevos.
- Procesos internos: evalúa la eficiencia y la calidad de los procesos de la empresa.
- Aprendizaje y crecimiento: trata del desarrollo de capacidades y de la innovación, lo que incluye capacitación, cultura organizacional y alineación de recursos.
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Cómo ejecutar una estrategia empresarial
Una buena ejecución nace de un proceso disciplinado: un conjunto lógico de actividades conectadas en toda la organización. Lawrence Hrebiniak, profesor de Whartonse abre en una pestaña nueva, sostiene en el libro Making Strategy Work que los objetivos estratégicos solo se alcanzan con un enfoque planificado de ejecución.
La gestión de personas viene antes que la estrategia y los procesos operativos. Las personas son quienes conocen cómo cambia el mercado, crean las estrategias con base en ese conocimiento y las llevan a la práctica.
Muchos gestores prefieren apagar incendios a evitarlos, y fallan en la ejecución del plan empresarial porque falta una metodología reproducible en el clima organizacional. La salida es conectar la estrategia con los objetivos individuales de cada colaborador.
Estos son los 4 pasos para ejecutar bien la estrategia:
Paso 1: definir las prioridades
Un error común es definir demasiadas prioridades y no cumplir ninguna. Concéntrese en las que sabe que puede desarrollar.
Si hay muchas oportunidades, elija la que tenga más probabilidad de funcionar. La elección puede considerar el mercado del negocio, el presupuesto, la motivación del equipo y la relevancia del proyecto para el crecimiento.
Cuando alcance un objetivo, pase al siguiente. Concentrar el foco en una meta aumenta la probabilidad de buenos resultados. Intentar desarrollar varias metas a la vez reduce el desempeño y la dedicación del equipo.
Paso 2: recopilar y analizar los datos
Los emprendedores suelen definir metas medibles en el plan estratégico. Pero cuando el plan empieza a fallar, el proyecto puede quedar archivado y olvidado.
Para garantizar la ejecución, elija indicadores de desempeño (KPI) que puedan medirse y monitorearse de forma continua.
Obtenga los datos de esos indicadores y evalúe los resultados según el cronograma, que puede ser mensual, trimestral o anual. Si los resultados no son satisfactorios, mejore lo que haga falta para aumentar el desempeño.
Si los flujos de procesosse abre en una pestaña nueva (en portugués) no funcionan como se espera, ajústelos pronto, para que el perjuicio no crezca.
Paso 3: mantener una rutina de reuniones
Sin comunicación continua, los colaboradores pierden contacto con los objetivos y las metas de la organización, y la estrategia se queda en el papel.
Con el tiempo, equipo y gestores pueden desviarse del foco principal. Para mantener la organización en sintonía con el plan, el equipo debe reunirse con frecuencia y ponerse al día sobre el avance de los proyectos.
La rutina puede ser de encuentros diarios, al comienzo del día, de hasta 15 minutos, para aclarar informes y cambios y corregir rápido lo que esté fuera de rumbo.
Después de cada encuentro, registre lo discutido en un acta y envíela a los involucrados. Así, todos ven dónde deben actuar.
Paso 4: evaluar la estrategia
Además de las reuniones con los colaboradores, el gestor debe reunirse, mensual o trimestralmente, con el equipo responsable de la ejecución y con los responsables de la gestión, para evaluar el progreso del plan estratégico.
Estas reuniones deben ser más profundas, y sirven para decidir si los cambios previstos son realmente necesarios y cómo hacerlos.
Deben discutir las fortalezas, las debilidades, las oportunidades y las amenazas de la empresa, en el proceso conocido como análisis FODA. Ayuda a la empresa a conocerse mejor.
¿Quiere más consejos de planificación estratégica? Vea este video:
Estrategia empresarial con Stratws
Comunicar la estrategia a todos es parte de la ejecución. Un plan de una página o un panel compartido ayuda a cada colaborador a entender cómo contribuye al resultado de la empresa, lo que aumenta el compromiso. Este es un principio de la gestión visual. Conviene revisar qué se va a compartir, para no exponer información confidencial.
Stratws, la plataforma de gestión creada por Siteware, reúne esta rutina en un solo lugar e integra metodologías como OKR, BSC y PDCA. En la funcionalidad llamada Scorecard, los objetivos quedan en un mapa de causa y efecto, desglosados en indicadores, metas y proyectos. Farol sigue los indicadores en un panel visual, y la gestión de reuniones guarda el historial de decisiones y pendientes.
Así, la estrategia deja de ser un plan y se vuelve rutina: objetivo, indicador, reunión y evaluación enlazados entre sí.
Saque la estrategia del papel
Vea cómo enlazar objetivos, indicadores y rutina de reuniones en una gestión única.
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