Estrategia y Metas
¿Cómo hacer la gestión de metas y resultados y alcanzarlos?
Fijar objetivos es fácil, pero ¿cómo convertir las metas en resultados? Aprende a pasar de la planificación a la ejecución con la gestión de metas.
¿Cómo se hace la gestión de metas y resultados? Imagina que, después de horas de planificación y análisis junto con colaboradores y gestores de la empresa, se determinan los objetivos generales de la organización, que respaldan los valores centrales y la estrategia de negocio.
Tu equipo está confiado en el trabajo realizado hasta ahora, pero puede no percibir qué debe hacerse para alcanzar el objetivo general del negocio.
¡Es en ese momento cuando la gestión de metas y resultados necesita una atención especial del gestor!
No basta con que la dirección de una empresa defina las metas de negocio, los objetivos y los resultados esperados. Es necesario que todos los profesionales, en especial los líderes, participen activamente en los esfuerzos cotidianos. De lo contrario, será imposible hacer realidad tu visión.
En este artículo, mostramos cómo trabajar las metas elaboradas para lograr el resultado esperado.
¡Buena lectura!
¿Qué es la gestión de metas?
La gestión de metas es el proceso de creación, desarrollo, implementación y seguimiento del cumplimiento de direccionadores predefinidos para sectores, colaboradores o la empresa en su conjunto. Su objetivo es asegurar que los desafíos se superen y los resultados se alcancen de forma satisfactoria.
Conviene recordar que las metas representan resultados específicos que una empresa, un equipo o un empleado debe alcanzar en un período de tiempo determinado.
Tales resultados pueden ser cualitativos o cuantitativos, siempre que sean fáciles de monitorear y medir. Para crear buenas metas, un buen consejo es usar la metodología SMARTse abre en una pestaña nueva (específica, medible, alcanzable, relevante y con plazo) como guía.
Más información: qué son las metas y en qué se diferencian de los objetivosse abre en una pestaña nueva
¿Qué significa estar orientado por metas?
Una empresa o equipo que trabaja orientado por metas guía sus decisiones diarias por las directrices estratégicas preestablecidas. En la práctica, significa que la priorización de tareas, el enfoque y el esfuerzo se orientan por el resultado que se desea alcanzar.
El pensamiento clave de quien se orienta por metas es “¿de qué manera puedo acercarme de forma más efectiva al resultado esperado?”, o también “¿cómo puede ayudarme esta actividad a llegar más rápido a mi objetivo?”
A partir de una rutina basada en la gestión de metas, los equipos pueden trabajar de forma más organizada (al fin y al cabo, es más fácil determinar prioridades y urgencias cuando se tiene presente qué debe entregarse y en qué plazo), colaborativa (ya que cada empleado comprende su papel y logra vislumbrar, con más claridad, cómo puede ayudar a los demás hacia el resultado general) y transparente (pues toda la empresa sabe que las áreas trabajan en favor de una meta estratégica común).
Y los beneficios de la gestión de metas y resultados no terminan ahí. Mira, a continuación, algunas ventajas más de adoptar la metodología en las empresas.
Beneficios de una buena gestión de metas y resultados
Algunos de los beneficios de una buena gestión de metas y resultados son:
- ayuda a construir una visión macro del negocio;
- mejora el desempeño individual y en equipo;
- facilita la priorización de tareas;
- fortalece el propósito del negocio;
- ayuda a medir el desempeño.
Veamos cada uno en detalle.
1. Ayuda a construir una visión macro del negocio
Con el establecimiento de metas de corto, mediano y largo plazo, todos los empleados de la empresa logran comprender, de forma sistémica, el posicionamiento del negocio.
Esa comprensión, a su vez, ayuda a entender el papel de cada uno en el fortalecimiento de la imagen y del desempeño del negocio frente al mercado.
2. Mejora el desempeño individual y en equipo
Saber exactamente qué debe entregarse y en qué plazo ayuda en la organización individual y en la coordinación colectiva de las tareas. El impacto, por supuesto, se percibe en la calidad de las entregas y en el aumento del índice de cumplimiento de las fechas estipuladas.
3. Facilita la priorización de tareas
Al conocer las expectativas estratégicas de la empresa, los empleados logran entender con claridad qué debe hacerse con prioridad y urgencia, así como qué actividades exigen más esfuerzo y enfoque, en función de su relevancia para el logro de los objetivos globales del negocio.
4. Fortalece el propósito del negocio
Tener metas bien definidas ayuda a comprender cuál es el objetivo macro de la empresa, es decir, cuál es su propósito y razón de existir. El entendimiento profundo de la esencia del negocio los conecta con el trabajo y fortalece la sensación de pertenencia, lo que impacta directamente en la productividad y el compromiso de los equipos.
5. Ayuda a medir el desempeño
Una buena gestión de metas presupone la determinación de indicadores y métricas de seguimiento (hablaremos de esto en detalle a continuación).
A partir de ahí, es posible establecer parámetros comparativos para el desempeño de sectores, personas y líderes, considerando las entregas realizadas y los estándares preestablecidos.
7 consejos para hacer la gestión de metas y resultados
La gestión de metas y resultados puede acabar convirtiéndose en un ejercicio teórico, sin uso práctico.
Para evitar que eso ocurra, un consejo es volver tangibles las metas y los resultados esperados. Una buena manera de empezar es buscar casos anteriores de la empresa.
Además, se puede hacer un trabajo de benchmarking y buscar ejemplos de resultados esperados que otros negocios hayan alcanzado.
Sin embargo, concentrar los esfuerzos en lo anterior no basta.
Por eso, seleccionamos 7 consejos que pueden marcar la diferencia a la hora de hacer la gestión de metas y resultados en tu negocio.
1. Define la dirección a seguir: crea las bases de tu planificación estratégica
BSC (Balanced Scorecard)se abre en una pestaña nueva, GPD (Gestión por Directrices), MBO (Management by Objectives), OKR (Objectives and Key Results) y SEF (Strategic Execution Framework) son solo algunas de las metodologías que apoyan la elaboración y ejecución de una Planificación Estratégica, base fundamental para crear una gestión de metas efectiva.
Según los profesionales involucrados, es común que aparezcan también modelos híbridos, creados a partir de la mezcla de estas y otras metodologías.
Independientemente de la metodología usada para elaborar la planificación estratégica, hay consenso en que es mucho mejor una buena planificación bien ejecutada que una planificación excepcional que nunca salió del papel.
Por lo tanto, al estructurar la planificación estratégica de la empresa y diseñar su gestión de metas, considera los aspectos siguientes y asegúrate de que la dirección sea tangible, realista y ejecutable.
- Identidad empresarial: es donde se define lo que la empresa “es” o “quiere ser” y, sobre todo, lo que “no es” o “no quiere ser”. Elegir es difícil, pero conviene tener siempre presente que cuanto más enfoque, mayores son las posibilidades de éxito;
- Propuesta de valor: debe dejar claro cuáles son sus productos y servicios, a quién están dirigidos y por qué son mejores que las alternativas existentes;
- Factores Críticos de Éxito: son una lista de características consideradas vitales para el mercado y que también pueden ayudar a diferenciarse de la competencia, generando una propuesta de valor única;
- Matriz FODA (SWOT): esta herramienta permite analizar fortalezas frente a debilidades (escenario interno) y oportunidades frente a amenazas (escenario externo);
- Objetivos: representan el resultado del plan estratégico. Estos objetivos orientarán la conducción del negocio, ayudando a resaltar los Factores Críticos de Éxito, las Fortalezas y las Oportunidades, mitigando las Debilidades y protegiendo a la empresa de las Amenazas;
- Indicadores de Desempeño: la ejecución de la estrategia es un largo recorrido, y no se puede esperar al final del período para recién ver el resultado de cada objetivo originado en la planificación. A los indicadores de desempeño les corresponde alertar sobre problemas en la conducción del plan, a tiempo de corregir el rumbo.
2. Establece comunicaciones más allá de las palabras
La ejecución eficiente de una estrategia de negocio requiere el empeño de todos los colaboradores. Los gestores capaces de difundir la estrategia en todos los sectores de la empresa, de modo que siga siendo relevante para cada uno, contribuyen a que todos se concentren en el core business.
Si tu negocio alcanza ese nivel de compromiso, las posibilidades de éxito serán mayores.
Articula claramente las metas de negocio, de una forma que motive, inspire y estimule a los colaboradoresse abre en una pestaña nueva (en portugués) a comprometerse a extraer el máximo de sus potencialidades individuales.
Para eso, debes usar múltiples canales para comunicar metas, estrategias y valores: copias impresas, intranet de la empresa, discursos, entrevistas y comunicados de prensa son algunos de ellos.
Los líderes empresariales no se comunican solo con palabras: sus acciones hablan más alto. Sea cual sea tu segmento de actuación, es posible iniciar una estrategia que demuestre tu visión.
El CEO y el equipo de gestores pueden, por ejemplo, visitar cada departamento y establecer reuniones periódicas para compartir valores, solicitar ideas y celebrar éxitos.
Los profesionales que ocupan funciones superiores pueden reservar un día para asumir distintas funciones en la organización y, así, entender mejor los desafíos que enfrentan sus colaboradores todos los días.
En suma, debe estimularse cualquier acción que sea útil para fortalecer las conexiones entre gestores y colaboradores de todos los niveles.
De esa forma, se profundizan los sentimientos de compañerismo y accesibilidad, que refuerzan la motivación de los equipos y, en consecuencia, la capacidad de la empresa de transformar sus metas en objetivos y resultados.
3. Acepta los cambios
Las estrategias y las metas empresariales tienen ciclos de vida. Con los cambios organizacionales, el éxito puede convertirse rápidamente en fracaso.
La necesidad de cambiar surge por distintos factores, como una competencia más intensa, nuevos requisitos de mercado o cambios significativos en los entornos de negocio.
Ni siquiera los gestores más capacitados pueden prever todos los cambios causados por elementos externos. Sin embargo, lo que determina el éxito de un negocio es su capacidad de adaptarse rápidamente.
Por lo tanto, debes analizar los procesos de tu empresa desde una perspectiva multifuncional y centrada en la satisfacción del cliente, pues así tendrás más seguridad para realizar cambios estructurales siempre que sea necesario.
4. Involucra al equipo en la ejecución del proyecto
“El genio es 10% inspiración y 90% transpiración”, Thomas Edison
Una estrategia debidamente comunicada en la empresa exige la participación de todos para su ejecución.
Esa participación, a su vez, solo se obtiene si las personas se sienten parte del proceso y se identifican con el plan trazado y el camino a seguir. En suma: una buena estrategia solo se ejecuta si hay compromiso de todos los colaboradores.
Se equivoca quien cree que el compromiso del equipo se obtiene solo con reconocimiento financiero. Los buenos salarios pueden asegurar un esfuerzo inicial, pero solo una cosa es capaz de comprometer de forma duradera a las personas: el ambiente y la cultura de la empresa.
5. Planifica la transformación de las metas en resultados esperados
Implementar las estrategias necesarias para que las metas se conviertan en resultados requiere un plan de acción detallado y jerarquizado. Para que tu empresa logre éxito en esta tarea, considera las siguientes prácticas:
Determina qué será prioridad
Después de definir las metas, señala cuáles son prioritarias.
Intentar hacerlo todo a la vez, además de ser impracticable, vicia los procesos con atropellos y precipitaciones infundadas, que solo prepararán a tu negocio para el fracaso.
Crea planes de acción detallados con responsabilidades específicas
Traduce tu estrategia en términos operativos por medio de planes de acciónse abre en una pestaña nueva, programas, presupuestos y procedimientos específicos.
Su implementación debe involucrar la identificación y la asignación de capital y recursos humanos para la ejecución de acciones objetivas. Todos los colaboradores serán más productivos si cada uno entiende sus objetivos, sus responsabilidades y sus plazos.
Identifica riesgos para desarrollar planes de contingencia
Cada acción tiene al menos un riesgo asociado. Apenas identifiques cuál es, desarrolla un plan de contingencia y no temas aplicarlo.
En todo caso, si aún te sientes inseguro sobre qué medidas incluir en el plan, pide opiniones e información a los colaboradores directamente afectados.
Mide, monitorea y controla
Este es el consejo más relevante de todos. Establecer métricas adecuadas es de extrema importancia. Solo así podrás medir el desempeño de los objetivos y resultados para, enseguida, actuar en consecuencia.
Además, sin métricas adecuadasse abre en una pestaña nueva (en portugués), tu empresa no puede evaluar regularmente los riesgos ni poner en práctica planes de contingencia cuando sea necesario.
BONUS: ¡Menos es más!
Es difícil contener el entusiasmo de quienes participan en las reuniones que tratan de la construcción de la gestión de metas de una empresa. La sensación de todos es que, a pesar de los desafíos, nadie podrá detener a “esta empresa”.
Ese entusiasmo, que tiene su lado positivo, puede hacer que se sobrestime la capacidad de ejecución de la empresa y de sus colaboradores, lo que termina inflando el resultado final de la planificación. No son raras las veces en que vimos empresas pequeñas y medianas con una congestión de metas por cumplir.
Aquí vale la máxima “Menos es Más”: menos Metas, Objetivos, Iniciativas e Indicadores facilitarán la ejecución y el seguimiento, de modo que el resultado final sea superior y los involucrados tengan la sensación de “deber cumplido”.
Para evitar la trampa del exceso, aprovecha además las reuniones de planificación y prioriza con el grupo involucrado las metas que realmente son esenciales, dejando todo lo demás para el próximo año o incluso para el caso de que “sobre tiempo”.
El empresario Jorge Paulo Lemann dice que “hoy mis empresas tienen siempre 5 metas básicas.” Es decir, con el seguimiento de 5 indicadores clave logra entender qué ocurre en cada una de sus empresas y hacia dónde se dirigen.
6. Desarrolla un modelo operativo
El modelo operativo es una herramienta que se usa para definir cómo la organización llevará a cabo su planificación en sus entornos operativos.
Abarca todos los trabajos, competencias, herramientas, tecnologías, estructuras y procesos necesarios para operar el negocio.
Lo que permite un modelo operativo:
- desarrollar las habilidades requeridas;
- construir compromisos con nuevas formas de gestión;
- gestionar cambios vitales para toda la empresa o para sectores o departamentos específicos;
- crear un negocio bien definido y estructurado para alcanzar sus objetivos, alineando el capital humano con las necesidades de la organización;
- acelerar la adaptabilidad de los equipos a las innovaciones tecnológicas;
- poner el foco en la satisfacción de los clientes.
Veamos un ejemplo
Cierta empresa decidió adoptar una estrategia para expandir el negocio mediante adquisiciones.
El departamento de TI reconoció la necesidad de elaborar un sólido plan de ejecución de procesos y desarrolló un modelo operativo que identificó las competencias necesarias para respaldar el trabajo.
El elemento central de ese modelo era la demostración de cuál debía ser la estructura organizacional capaz de respaldar la expansión del negocio.
A partir de entonces, fue más fácil contratar y capacitar colaboradores según las nuevas necesidades de la empresa.
Otro componente central, en esa empresa, para alcanzar las metas y los resultados fue la adopción de herramientas y tecnologías que permitieron crear una serie de procesos eficientes de integración de las nuevas empresas adquiridas.
La mala integración de las organizaciones adquiridas podría haber sido fatal para alcanzar los objetivos y, en casos extremos, haber puesto en riesgo la propia existencia de la empresa.
Una manera fácil y objetiva de definir un modelo de negocio es el Canvas Model. ¿Lo conoces? Entonces, míralo:
7. Gestiona como un líder de alto desempeño
Elaborar una estrategia que priorice lo que realmente es esencial para la organización, comunicarla y comprometer a las personas en torno a ella, y dar seguimiento a su ejecución y sus resultados son apenas los primeros pasos de un largo recorrido.
Para ayudar en ese camino, los líderes necesitan actuar como mentores, ayudando a su gente a alcanzar el desempeño necesario y a cumplir, de forma consistente, los plazos asumidos. ¿Pero cómo hacerlo? La respuesta es simple: gestionando.
Aquí van tres consejos simples que pueden convertirte en un mejor gestor y líder, y contribuir a que tú y tu equipo alcancen los resultados:
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Procura reunirte de forma regular e individual con cada persona de tu equipo;
En estos encuentros, valora y reconoce los buenos resultados y los logros. Si ya lo has hecho, sabes lo difícil que es.
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Los proyectos y tareas atrasados deben discutirse en esos mismos encuentros. Si no se hace, estarás comunicando de forma implícita que la responsabilidad no es un elemento necesario en tu organización;
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Aprovecha los encuentros para evaluar e iniciar el tratamiento de los resultados que quedaron por debajo de las metas establecidas. Si tu equipo puede ver fácilmente las metas que están en “rojo” en un panel de gestión, pero tú, como gestor, no dices nada, el rojo pasa a verse como algo normal, y eso no puede ser normal en una empresa que quiere mejorar sus resultados.
¿Cómo dar seguimiento a la gestión de metas y resultados?
La gestión de metas funciona cuando cada meta tiene responsable, plazo e indicador, y el resultado aparece sin depender de una planilla. Sin eso, las metas se quedan en la planificación y el seguimiento se pierde en la rutina.
En Stratwsse abre en una pestaña nueva, plataforma de IA para gestión estratégica y de desempeño creada por Siteware, las metas de la empresa se despliegan hasta cada colaborador, cada indicador tiene fórmula, responsable y frecuencia definidos, y las desviaciones se convierten en un plan de acción con responsable y plazo, en un panel que el gestor usa en las reuniones de seguimiento.
¿Quieres más consejos sobre cómo hacer la gestión de metas y resultados? Descarga nuestro e-book gratuito: Cómo desplegar metas con indicadores de desempeño individualesse abre en una pestaña nueva (en portugués)
Sobre quien escribe
Equipe Siteware
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Contenido producido y revisado por el equipo de Siteware, con curaduría de especialistas internos en gestión estratégica y desempeño corporativo.